martes, 4 de julio de 2017

La otra piel | Marcela Sánchez Mota

La otra piel
Marcela Sánchez Mota

Tu madre es Sophie Lenz. Vivió en Ascona. Ésta es la confesión final del padre de Mirella, una historiadora del arte para quien la verdad sobre su origen marca el inicio de una búsqueda que llevará a descubrir el ascenso y la decadencia de la comuna anarquista de Ascona, en Suiza.
Mirella hallará, en su viaje alucinante, los rastros de todos aquellos que decidieron vivir al margen de la sociedad, huir de la alienación del cuerpo y del espíritu, cruzar las dóciles barreras que nos separan de nuestras pesadillas y nuestros más salvajes deseos de libertad, aunque esa posición radical conduzca a la pérdida, a la violencia a la locura.
La otra piel es una novela de viaje y de introspección, a un tiempo histórico e intimista, en la que los secretos de una familia mexicana son la clave para descifrar el sentido de las comunas anarquistas de principios del siglo XX.
La otra piel fue merecedora del Premio Juan Rulfo a Primera Novela, en 2010.

Sinopsis obtenida del libro.




Siempre pensé que después de la muerte habría terminado todo. Son muchos los que dirán que he perdido la razón. Yo, la científica, la historiadora de arte, la escéptica. Tantos años, lecturas, conjeturas y reflexiones que uno hace sobre la vida y la muerte, y que finalmente resolví con un sentido pragmático, entraron en cuestionamiento. Siempre había dicho que no sirven para vivir. La vida es otra cosa. ¿Y la muerte? Vivimos con ella, cada día. Y no la conoces hasta que la enfrentas como algo absoluto. Entonces comenzaron las preguntas: ¿es que no queda nada?, ¿somos eso, sólo materia? Me lo he preguntado con obsesión: ¿es así?, tan duro, tan frío. Sin embargo, estos meses he creído con fervor que mis palabras llegarán a ti de alguna manera. Sé que has muerto y tu cuerpo ya no está. De nuevo pregunto: ¿cómo puede ser? Sí, la muerte es como un golpe brutal y certero. Incomprensible. La muerte, tu muerte.

Recuerdo tu respiración cortada unos momentos antes. Observé tus labios secos en confesión: Tu madre es Sophie Lenz, vivió en Ascona. Y te fuiste.

 ¿Qué pensarías, si todo lo que sabias sobre ti cambia de un día a otro con la muerte de un familiar cercano, la muerte de tu padre?, Quien por tanto tiempo guardo el secreto de tu verdadero origen y no te deja más que el nombre de tu verdadera madre.
Mirella,  nuestra protagonista principal. Al morir su padre, descubre que su verdadera madre se llaman: Sophie Lenz, quien  tras investigar en papeles de su padre,  la lleva a buscar en mapas a Monte Verita, una comuna de los años sesentas que sirvió como sede de diversos eventos utópicos y culturales desde el comienzo del siglo XX. Lugar donde se congregaron a un grupo de personas, intelectuales en su mayoría; anarquistas, artistas, sicólogos. Colonos que aborrecían la propiedad privada, dice la buena wikipedia. Donde se practico un rígido código de moralidad, vegetarianismo estricto y nudismo. Rechazando la convención en el matrimonio y el vestido, partidos políticos y dogmas: “gente tolerantemente intolerante”. En las fotos de papeles de su padre que Mirella descubre, descubre a las mujeres de aquel monte como: “Mujeres con el pelo suelto adornado con flores, los hombres con barba y cabello muy largo. Prendas sencillas de telas blancas y sandalias. Era como estar viendo beatniks y hippies en una época que no les correspondía”.

Asi pues, Mirella deja a su mexicana familia a tras para descubrir su verdadero origen; origen que de alguna forma no tuvo oportunidad de conocer hasta entonces, porque al final, todos merecemos conocer nuestra historia, nuestro origen, o no.
“Reconstruir para mi misma para mis oídos, la historia que dejaste en suspenso”.

Al llegar a Zürich, Mirella descubre algunos datos de la ciudad, de Monte verita de: Sophie. Datos como la orfandad de esta ya que su escaso conocimiento de la lengua sólo le permitió conocer algunas palabras sueltas.
“Era curioso ver cómo la transgresión siempre busca un hueco por dónde seguir su camino”.
Eugenio, es a un personaje que la puede llenar de datos claves sobre Sophie; Otto, su pareja en la comuna… Éste siempre le fue infiel a Sophie, pero de cierta forma él la amaba o, eso se decía por ahí y por allá; al final era un cabrón infiel, medio perdido, medio drogadicto.
“…él había pensando que ella era como alguien que caminaba sobre el filo de una navaja. Era como hablar de la <<hora del lobo>>”.

Mirella, va conociendo la historia de Sophie, a través de personas, recortes; noticias, y sobre todo: vislumbrando cada pedazo de hecho que sabía, al igual que visitando los lugares donde ella había estado, tratando de imaginar lo que en verdad había ocurrido. Pero también, todo esto va cambiando a Mirella, se siente diferente con cada historia con cada persona que conoce. 
 “Añoraba que alguien me llamara, que alguien me tocara”, “Yo también me sentí un animal salvaje. La necesidad de ser poseída me rebasaba. Deseo ser deseada, poseída por esos hombres. Me excitaba su mirada sobre mí. Necesitaba que me tocaran, que me atraparan. Sí como un animalito ensartado con las piernas abiertas”.

Otto y el padre de Mirella, no fueron los únicos hombres aparentemente en la vida de Sophie Lenz, aquella chica medio loca, media cuerda, que había enamorado a más de uno y de una forma u otra todo se entre laza para que Mirella descubra tras relatos como es que esta mujer dejo huella en la vida de varios hombres,  quizá tanto al grado de conservar su cuerpo. “Me dio un escalofrió ese universo creado por Sophie, por mi madre, ese mundo fragmentado y absurdo en el que su mente había divagado.

“Sabía que algo en mi interior se había colapsado y no estaba segura de poder reconstruirlo algún día”.

Después de la experiencia en Monter Verita, conocer el origen de su madre biológica, Mirella vuelve a Saltillo México, con el sabor de saber de dónde viene pero quizá sin olvidar dónde se hizo, con su verdadera familia.


La otra piel es una novela histórica que me ha encantado leer, lo disfrute de principio a fina, con la intriga que me mantenía con ganas de más y esa manera de darle vida a los personajes; una narración clara, y lo suficientemente descriptiva para vivir la historia. Sin duda es una novela que recomiendo para todo lector. Una joya mexicana. 
Una novela entrelazada entre historia y ficción. 

2 comentarios:

  1. Hola, tristemente casi no leo autores mexicanos pero este año estoy intentando cambiar eso así que tendré en cuenta este libro. Gracias por la reseña

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  2. Se ve interesante. La verdad que necesito hacerme un espacio para leer a escritores latinoamericanos (ni los nacionales leo) especialmente los contemporáneos. Te mando un abrazote y gracias por la entrada :)

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